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Yahari Ore no Seishun Love Come wa Machigatteiru | Recomendación Anime

“La juventud es una mentira, es el mal.”

 

Con una frase y cinco segundos de animación ya te das cuenta de que estás viendo algo único y diferente a la media. Puede ser que haya muchos otros Animes parecidos en su temática, pero ninguno que lo iguale.

Veras… Si tienes cierto kilometraje en esto de ver Anime, ya sabrás que los temas de la Amistad, el Romance y la Juventud (la popular Seishun en japonés), son probablemente los temas más tratados en el Anime en general. Y esto no es sinónimo de que no haya Animes espectaculares sobre este tema. Todo lo opuesto. Desde hace mucho tiempo atrás hasta la última temporada, grandes series han surgido para cautivar a más de uno,  sin dejarnos indiferentes al respecto. Pero entre cada una de ellas, el enfoque es distinto. Y es que cuando este enfoque está centrado en la otra cara de la moneda de esa Juventud idealizada, presentándote la realidad sin ningún filtro fantástico, sobrenatural o mágico, el resultado es único.

Si no me crees, Yahari Ore no Seishun Love Como wa Machigatteiru está allí para mostrártelo. También conocido como Oregairu.

Sinopsis

Hikigaya Hachiman es un solitario estudiante de preparatoria que tiene una cínica y retorcida visión de la vida. El cree que una juventud alegre es solo una farsa y todo aquel que diga lo contrario, simplemente se está mintiendo a sí mismo. En un intento para ayudarlo a encajar en la sociedad, su profesora Hiratsuka Shizuka lo obliga a unirse al “Club de Servicio Voluntario” en el cual su único miembro es la chica más linda y lista del colegio, Yukinoshita Yukino, que además de ser fría y sarcástica, es tan solitaria como Hachiman.  Posteriormente, se les unirá YuigahamaYui, una alegre y extrovertida chica que siempre intenta evitar el conflicto con los demás. Ellos ofrecerán su ayuda y asesoramiento a todo aquel que lo solicite, cada uno a su estilo, como parte del trabajo del Club de Servicio Voluntario.

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Personajes “Tridimensionales”

Algo realmente llamativo en Oregairu es, lo reales que se sienten sus personajes. Probablemente, los más reales que he visto. Quiero decir,  por más que la personalidad de cada uno de los personajes encaje perfectamente en un molde estereotípico definido, lo cierto es que no actúan según lo que se espera de dicho estereotipo. Por ejemplo, la que pueda parecer la típica princesa consentida y caprichosa, que no le importa el mundo y que se le debe escuchar sus deseos egoístas sin objeción alguna, en el fondo es la que más valora y se preocupa por la relación entre su grupo de amigos porque tal vez nunca pueda encontrar algo igual, o que el chico más popular y genial del colegio, que resalta en todo y parece llevar una vida perfecta, es en realidad el que más desea ser tratado con normalidad y sin generar ninguna expectativa, o más aun, que aquel personaje que parecía ser el más plano y que estaba nada más para las bromas, con dos líneas te demuestre que es el más consciente de sus emociones y la de los demás.Este contraste se desarrolla durante todo el anime, pasando por la mayoría de sus personajes a través de las diversas situaciones que se presentan, dejando una moraleja simple: ni todo es completamente blanco, ni todo es completamente negro, sino más bien una gran escala de grises.  (Diablos, esa última línea es la más cliché que leerás en todo el día con seguridad)

 

 

 

Sabor amargo, pero un poco dulce. 

Piensa en Oregairu como una taza de café. Cuando le des el primer sorbo lo primero que notaras es un sabor amargo, pero a medida que lo vayas asimilando notaras un ligero toque dulce. Este sabor dulce que queda al final es lo que nos impulsa a volverlo a probar, no importa que tengamos saborear lo amargo de nuevo con tal de que podamos sentir otra vez esa dulzura. En este sentido, es un espejo de la realidad. Más precisamente, es un espejo de la juventud. No todo es sencillo. No todo es agradable. No todo es bueno. Las decepciones, fracasos y malas decisiones están a la orden del día durante esta época de cualquier ser humano. A veces, debemos pensar, preocuparnos, retorcernos, agonizar y repetir este proceso cuantas veces sean necesarias para poder avanzar. Es parte de crecer. Gracias a que alguna cosa es amarga podemos saber que otra cosa es dulce, gracias a que existe la oscuridad podemos saber que existe la luz, gracias a que existen los malos recuerdos podemos saber que también existen los buenos recuerdos. Otra vez, los contrastes lo son todo. Si bien, esto es algo que está muy bien retratado en el Anime, es en su novela ligera que todas estas sensaciones alcanzan su máxima expresión. Wataru Watari, autor de Oregairu, plasmo esto en su obra tan clara y nítidamente, que te hará sentirte identificado fácilmente con las situaciones diarias de Hachiman y compañía.

 

 

Más que un simple triángulo amoroso.

La química entre los tres protagonistas es agradable. Y esto no quiere decir que se entiendan a la perfección, o que simplemente estén de acuerdo en todo. Al contrario. El conflicto entre los tres personajes principales y sus muy diferentes personalidades y puntos de vista se extiende durante toda la obra, siendo una de las  tramas principales y de mayor concurrencia. La falta de comunicación y los malentendidos entre ellos son la regla. Habrá puntos donde esto se llevara al extremo, dando una sensación de que todo podría romperse en cualquier momento pero a la vez sugiriendo que todo se puede arreglar con solo expresarlo. Según vayan pasando los capítulos, la sensación de que algo está cambiando entre ellos se va haciendo más clara, y con ello, haciendo tambalear aquello que tan difícil les fue construir y aún más complicado de encontrar.

 

 

Hablando de algo difícil de construir y complicado de encontrar.

Algo Genuino.

“No son palabras vacías lo que busco…”

Entre un sinfín de escenas inolvidables de comedia, romance y drama, la más representativa y cautivadora de Oregairu sucede sin previo aviso, agarrándote por sorpresa y dando en el clavo. Aquello que todos hemos deseado, anhelado y querido al menos una vez en nuestra vida, pero que al final el miedo de que esto no pueda ser posible, nos quita esa idea de la cabeza, para así evitar decepcionarnos.  Es increíble como una sola escena pueda tener una carga emocional tan grande, sin necesidad de que alguien muera, simplemente mostrándote cuales son los verdaderos sentimientos de un personaje que no parecía tener ninguno.

 

 

Por ultimo, si bien sus dos Openings y su primer Ending encajan bastante bien con el tono de la serie, siendo bastante agradables y transmitiendo esa sensación agridulce, acompañada de la nostalgia e incertidumbre que nos deja cada capitulo, es su segundo Ending “Everyday World” a cargo de las dos Seiyuus principales, Saori Hayami (Yukinoshita Yukino) y Nao Touyama (Yuigahama Yui),  que plasma perfectamente el como esos días vacíos pero a la vez vívidos, que parecen fugaces pero a la vez efímeros y que pueden ser los mas dolorosos pero a la vez lo mas apacibles, dejan su marca en nuestras memorias como la mejor época de nuestras vidas.

“La vida sigue sin importar si estas riendo o llorando. Y sus días de escuela secundaria con el tiempo llegara a su fin” – Hikigaya Hachiman

 

Ya sea Yukinoshita o Yuigahama (disculpen los que prefieren a Iroha, pero es lo que hay) lo cierto es que Oregairu es una comedia romántica mas que recomendable y que todo amante del Anime debería ver. Ya con el ultimo volumen de su novela ligera confirmado, solo queda esperar el desenlace de esta apasionante historia.

Pero eso es todo por hoy…

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Este ha sido Osoriokun (nuevo miembro del staff de YTLandia) y, mientras veo memes, me despido.