AnálisisAnimeOpiniónReseña

“La distopía utópica” (Shinsekai Yori)

La presente redacción es un conjunto de mis conclusiones e ideas personales que han sido generadas luego de ver los 25 capítulos de la serie en cuestión.

Mis puntos de vista son meramente subjetivos; y, por ende, no deben tomarse como una verdad absoluta.

Distopía, aquel termino que surgió con la ciencia ficción del siglo XX y que representa, por lo general, un futuro con una sociedad colapsada (véase Terminator y Mad Max como 2 de los máximos exponentes del sub-genero). Sin embargo, la serie en cuestión aporta más elementos al dicho concepto; volviéndola, en mi opinión, igual o superior a las mencionadas obras de occidente.


Shinsekai Yori

Tipo: Serie

Temporadas: 1

Nro. de episodios: 25

Casa Animadora: A1-pictures

Dirección por: Ishihama, Masashi

Fecha de emisión: 29/09/2012 – 23/03/2013

Fuente original: Novela

Autor: Yusuke Kishi

Fecha de publicación: 23/01/2008 – 14/01/2011

Géneros: Ciencia ficción, Misterio, Psicológico, Drama, Horror


Poniéndonos a contexto…

Antes de comenzar, cabe señalar que hablar del contexto de Shinsekai Yori implica aludir a su enrevesado argumento. Ya que este último se mueve conforme se van develando los acontecimientos ocurridos en el pasado (inmediato o lejano).

Es así que, en orden de no revelar información que comprometa significativamente la experiencia de los que aún no la han visto, se ha decidido optar por una descripción superficial del punto a tratar.

Shinsekai Yori nos introduce en un Japón que bordea el tercer milenio después de Cristo; sin embargo, contrario a lo que se podría suponer, la tecnología ha sufrido un estancamiento y regresión. Estando perdidos, en su mayoría, cualquier conocimiento proveniente de la era digital en adelante.

No obstante, esto último es indiferente para la humanidad; la cual se desarrolla, de forma sostenible, en rústicas aldeas rodeadas de vegetación.

Siendo el pilar de su estructura social, el desarrollo y control del “cantus” en sus individuos. Término empleado como homólogo para la psicoquinesia (hipotética capacidad de la mente de influir en la materia sin la intervención de un medio físico), presente en cada ser humano de dicha época.

La historia cobra vida en una de las aldeas (la única de la que tenemos pleno conocimiento en la serie) que compone el modelo idílico social; y se desarrolla a partir de las desventuras de un grupo de 6 niños (Saki, Satoru, Yun, Maria, Mamoru y Reiko), nacidos y criados en ese mundo, y de los descubrimientos que irán realizando a lo largo de sus vidas acerca de la sociedad en la que habitan.

 

La voz que evoca el dolor”

En primera instancia; la historia, nos deja en claro desde un principio, de que los eventos que presenciamos en escena son las memorias del narrador homodiegético (narrador personaje en términos más usuales); más concretamente de Saki, una de los miembros del grupo antes mencionado.

Es esta perspectiva omnisciente, que nos acompaña casi al final de cada capítulo, la que nos presagia males aún desconocidos para nosotros y aporta gran parte de la expectativa hacia los futuros acontecimientos. Siendo vital esto último, para mantener el interés durante los episodios más tranquilos y llevaderos.

 

Es esta perspectiva omnisciente (…) la que nos presagia males aún desconocidos

 

“Una montaña rusa por argumento”

Con esta analogía no hacemos alusión a la calidad argumentativa de la obra [como mencione anteriormente es enrevesado, mas no mal estructurado], sino a la capacidad que tiene este para llevar las transiciones en el ritmo y modo de contar la historia. Esto facilitado por el hecho de que la serie cubre varios arcos argumentales en tres diferentes periodos de tiempo.

Pudiendo partir el argumento desde los recuentos de la vida; transformándose subsiguientemente en misterio; para luego convertirse en horror; y finalmente desembocar en el drama.

Manteniendo en todo este trayecto, una cohesión y sentido dentro del mismo [una labor loable para la dirección y guionistas]. Haciendo de la serie generalmente entretenida; sabiendo guardar adecuadamente la tensión para sus múltiples momentos clímax.

Pudiendo partir el argumento desde los recuentos de la vida; transformándose subsiguientemente en misterio; para luego convertirse en horror; y finalmente desembocar en el drama.

 

“Una desventura conjunta”

En cuanto a los personajes; cada miembro del grupo principal viene marcado ligeramente por un arquetipo. Sin embargo, son las vicisitudes en sus caminos, los que fomentan un desarrollo tanto individual como en conjunto. Desligándolos, de esta manera, de lo común; y adquiriendo una identidad propia cada uno.

Por otro lado; la forma en la que interactúan los unos a otros se ira modificando conforme pasen los años. Convirtiéndose la amistad y la confidencia, en necesidad de mutua compañía y amor fraternal.

Volviéndose estas relaciones un factor clave en las emociones generadas por los momentos álgidos de la serie, tanto dentro como fuera de la misma.

Son las vicisitudes en sus caminos, los que fomentan un desarrollo tanto individual como en conjunto.

 

“La atmósfera del mal presagio”

Ya antes hablé de lo vertiginoso que es el ritmo de la historia; no obstante, la forma en la que se llevan a cabo las múltiples transiciones de un género a otro, no serían ni lo más remotamente posible sin los apartados técnicos aquí presentes (animación, banda sonora, fotografía, ejecución, etc).

Ya que estos, en conjunto, crean un entorno oscuro que marca la diferencia de una escena, con otra presentada apenas unos segundos antes.

Destacando el trabajo de animación de A1-pictures; el cual se vuelve versátil a las situaciones presentadas. Pudiendo ir desde hermosos planos realistas…

Hasta representaciones oníricas y metafísicas (estando estas mayormente presentes en los sucesos que implican el uso del cantus).

De manera similar trabaja la iluminación en determinadas escenas; siendo esta igual de propicia que el resto de elementos. Pudiendo transformar un ambiente tranquilo, en uno cargado de terror.

Y, en cuanto al apartado musical, he de calificar su banda sonora como inigualablemente tétrica y lúgubre. Teniendo como tema destacable “Traditional”, el cual sirve como preludio para las escenas de mayor suspenso e impacto, marcando un sentimiento de ansiedad y angustia para las escenas puestas a continuación de este.

En síntesis, podríamos decir que este es el verdadero punto de inflexión de la serie.

 

La distopía utópica”

Al colocar este oxímoron como punto principal, caigo en cuenta de que es descripción meramente subjetiva.

Pero, al fin y al cabo, este anime presenta la antítesis perfecta de mis valores personales y del mundo idílico, que es mi propia utopía (termino relativo dependiendo de la persona).

Son todos los conflictos, mentiras, manipulaciones (biológicas y psicológicas), tergiversaciones y doctrinas que se hallan presentes en el peor de mis escenarios posibles.

Nunca mejor dicho, que aquí la humanidad es relativa (por más de una razón).

El miedo influye mayoritariamente en la toma de las decisiones y se cometen atrocidades por este.

La esperanza parece inalcanzable, casi como un mito y no se manifiesta hasta el final.

Y lo peor de todo, es el hecho de que es un mundo que no dista mucho de nuestra realidad actual.

Y lo peor de todo, es el hecho de que es un mundo que no dista mucho de nuestra realidad actual.


Recuerda que puedes ver Shinsekai Yori en AnimeYT haciendo click aquí.

 

Bendiciones y hasta una próxima ocasión…

Seuseng
El autorSeuseng
Cristiano confeso, escritor independiente, aficionado al cine, la literatura y la animación. Los invito a que exploren conmigo cada uno de los aspectos que nos enamoran de este magnifico medio conocido como el anime.